Ramo cantado el 14 de Septiembre de 1956
al Cristo de los Desamparados de Villa del Campo
El canto del ramo es una antiquísima
tradición, mitad folclórica y mitad religiosa muy extendida por zonas de León,
Castilla y Extremadura.
En
la Alta Extremadura, el canto del Ramo, viene a ser lo mismo que en
las otras zonas, aunque aquí se adapta a ritmos y matices propios compartidos o
heredados de la tradición salmantina.
El
Ramo es una ceremonia colectiva, que en días señalados del calendario católico
se suele cantar y ofrecer en los templos, a diferencia de otras zonas, en la
Alta Extremadura suele ir ligado a fiestas patronales, o a la veneración de
vírgenes o santos locales, bien para pedirles un favor, o en señal de
agradecimiento, por el favor concedido.
Previamente en grupo o por personas
entendidas, se elabora el canto, generalmente compuesto por (coplas) cuartetos
octosílabos con rimas en los versos pares, y como no podía ser de otro modo,
los versos debían ser devocionales y alusivos al motivo del ofrecimiento.
La
estructura del canto se compone fundamentalmente de cuatro partes, al tratarse
de un canto, en el templo, es preceptivo pedir licencia para cantar, razón por
la que los primeros versos, van dirigidos a pedir dicha licencia, seguidamente
va el ofrecimiento, la narración de los hechos y finalmente la despedida y bendición.
Puede entonarse a capela, que significa Capilla y debe su nombre a la antigua
prohibición de instrumentos musicales en las Iglesias, durante determinados periodos,
o bien acompañados de instrumentos típicos, como la flauta y el tamboril.
Una
vez compuesto el canto, lo habitual es cortar y engalanar la rama de un árbol de
hoja perenne, con cintas decorativas, ramas verdes, flores, velas, dulces tradicionales
como rosquillas y cuanto pueda imaginarse conforme a cada situación.
En el caso que nos ocupa, celebrado el 14
de Septiembre de 1956, llegado el momento del ofertorio, la misa se detuvo y las
componentes del “Ramo” familiares del
niño por el que se ofrecía, comenzaron a entonar su canto, que como ya se ha
indicado, en sus primeros versos, se pide licencia para entrar y cantar, “De par en par se abran ya / del santo
Cristo las puertas / que venimos a cumplir / una sagrada promesa. Al señor cura
pedimos / licencia para cantar / este ramo que ofrecemos / al Cristo de este
lugar”. (Se da por echo, que la
licencia la tenían, antes de la fecha de la celebración, el párroco solía
revisar el contenido del canto y en ocasiones como esta, era el mismo quien lo
componia). Ya dentro del Cristo, las componentes y el niño, avanzaron por
el centro, deteniéndose cada equis pasos, para entonar los correspondientes
cantos, que cronológicamente narraban lo acaecido, llegados al altar se ofreció
el Ramo y se pidió la bendición, terminada la ceremonia, los adornos del Ramo
fueron subastados en las escalinatas del calvario.
El origen de esta tradición en desuso, puede
venir de antiguos ritos paganos, ofrendados a la naturaleza o los astros, que
la Iglesia, poco a poco pudo ir adaptando a su rito.
De par en par se abran ya
del santo templo las puertas,
que venimos a cumplir
una grandiosa promesa.
Al Señor cura pedimos
licencia para cantar,
este ramo que ofrecemos
Al Cristo de este lugar.
Tomemos agua bendita
de este hermoso pilar,
que por ella se perdona
el pecado venial.
Estribillo
Gracias te venimos a
dar
porque has curado a este niño,
de una grave enfermedad
Con enfermedad muy grande,
este niño se encontraba,
y el día de la Ascensión
todos por muerto lo daban.
Al hospital lo trasladan
por ver si puede curar,
y los médicos afirman
que es muy largo y grave mal.
Con el corazón partido
por la angustia y por la pena,
sus padres piden al Cristo
que la salud le devuelva.
Estribillo
El Santísimo Cristo escucho
está oración sentida,
el niño quedo curado
muy contenta su familia.
En prueba de gratitud
por favor tan señalado,
hoy viene a dar las gracias
A Jesús Sacramentado.
Al pasar por Santa Rita
me acordé de una oración
y sentí que me decía
No temas su curación.
Estribillo
El que celebro la misa
y ha predicado el sermón,
Dios le de mucha salud
y después la salvación.
Ya llegamos al altar
de Jesús Sacramentado.
ha pedirle al señor cura
que nos de su besamanos.
Más antes de despedirnos
le diremos una oración,
y rezaremos un credo
a su Sagrada Pasión.
Estribillo
E. Moreno
No hay comentarios:
Publicar un comentario