domingo, 13 de septiembre de 2026

Ramo al Cristo de los desamparados

 Ramo cantado el 14 de Septiembre de 1956 
                             al Cristo de los Desamparados de Villa del Campo
 

   El canto del ramo es una antiquísima tradición, mitad folclórica y mitad religiosa muy extendida por zonas de León, Castilla y Extremadura.
En la Alta Extremadura, el canto del Ramo, viene a ser lo mismo que en las otras zonas, aunque aquí se adapta a ritmos y matices propios compartidos o heredados de la tradición salmantina.
El Ramo es una ceremonia colectiva, que en días señalados del calendario católico se suele cantar y ofrecer en los templos, a diferencia de otras zonas, en la Alta Extremadura suele ir ligado a fiestas patronales, o a la veneración de vírgenes o santos locales, bien para pedirles un favor, o en señal de agradecimiento, por el favor concedido.
 
   Previamente en grupo o por personas entendidas, se elabora el canto, generalmente compuesto por (coplas) cuartetos octosílabos con rimas en los versos pares, y como no podía ser de otro modo, los versos debían ser devocionales y alusivos al motivo del ofrecimiento.
La estructura del canto se compone fundamentalmente de cuatro partes, al tratarse de un canto, en el templo, es preceptivo pedir licencia para cantar, razón por la que los primeros versos, van dirigidos a pedir dicha licencia, seguidamente va el ofrecimiento, la narración de los hechos y finalmente la despedida y bendición. Puede entonarse a capela, que significa Capilla y debe su nombre a la antigua prohibición de instrumentos musicales en las Iglesias, durante determinados periodos, o bien acompañados de instrumentos típicos, como la flauta y el tamboril.
Una vez compuesto el canto, lo habitual es cortar y engalanar la rama de un árbol de hoja perenne, con cintas decorativas, ramas verdes, flores, velas, dulces tradicionales como rosquillas y cuanto pueda imaginarse conforme a cada situación.
 
      En el caso que nos ocupa, celebrado el 14 de Septiembre de 1956, llegado el momento del ofertorio, la misa se detuvo y las componentes del “Ramo”  familiares del niño por el que se ofrecía, comenzaron a entonar su canto, que como ya se ha indicado, en sus primeros versos, se pide licencia para entrar y cantar, “De par en par se abran ya / del santo Cristo las puertas / que venimos a cumplir / una sagrada promesa. Al señor cura pedimos / licencia para cantar / este ramo que ofrecemos / al Cristo de este lugar”. (Se da por echo, que la licencia la tenían, antes de la fecha de la celebración, el párroco solía revisar el contenido del canto y en ocasiones como esta, era el mismo quien lo componia). Ya dentro del Cristo, las componentes y el niño, avanzaron por el centro, deteniéndose cada equis pasos, para entonar los correspondientes cantos, que cronológicamente narraban lo acaecido, llegados al altar se ofreció el Ramo y se pidió la bendición, terminada la ceremonia, los adornos del Ramo fueron subastados en las escalinatas del calvario.
 
   El origen de esta tradición en desuso, puede venir de antiguos ritos paganos, ofrendados a la naturaleza o los astros, que la Iglesia, poco a poco pudo ir adaptando a su rito.

De par en par se abran ya
del santo templo las puertas,
que venimos a cumplir
una grandiosa promesa.

Al Señor cura pedimos
licencia para cantar,
este ramo que ofrecemos
Al Cristo de este lugar.
 
Tomemos agua bendita
de este hermoso pilar,
que por ella se perdona
el pecado venial.

Estribillo
Gracias te venimos a dar
porque has curado a este niño,
de una grave enfermedad
 
Con enfermedad muy grande,
este niño se encontraba,
y el día de la Ascensión
todos por muerto lo daban.

Al hospital lo trasladan
por ver si puede curar,
y los médicos afirman
que es muy largo y grave mal.

Con el corazón partido
por la angustia y por la pena,
sus padres piden al Cristo
que la salud le devuelva.

Estribillo
El Santísimo Cristo escucho
está oración sentida,
el niño quedo curado
muy contenta su familia.

En prueba de gratitud
por favor tan señalado,
hoy viene a dar las gracias
A Jesús Sacramentado.
 
Al pasar por Santa Rita
me acordé de una oración
y sentí que me decía
No temas su curación.

Estribillo

El que celebro la misa
y ha predicado el sermón,
Dios le de mucha salud
y después la salvación.

Ya llegamos al altar
de Jesús Sacramentado.
ha pedirle al señor cura
que nos de su besamanos.

Más antes de despedirnos
le diremos una oración,
y rezaremos un credo
a su Sagrada Pasión.


Estribillo

                                                                                         E. Moreno

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