Aproximación al entorno de la Iglesia de Villa del Campo a finales del siglo XIX y anteriores
Sin la menor duda, la fecha de 1791 podría ser ampliada al menos hasta entrado el siglo XIX, pero es tomada como referencia, porque en ella, tanto el Prior Josef de Sotomayor, (Orden de Alcántara) como el Consistorio local, testifican y dan testimonio de que la Iglesia se hallaba fuera de la Villa.
En
1791, la recién creada Real Audiencia de Extremadura, con sede en Cáceres,
realiza un amplio interrogatorio al territorio de su jurisdicción, que
paralelamente ha de ser contestado por la entidad política local, como la
religiosa.
En respuesta a la pregunta
18 del citado interrogatorio, que versaba sobre el numero de parroquias que
había en el pueblo, el Prior Josef de Sotomayor responde que hay una, indicando que es bastante incomoda, y que está fuera del
pueblo; por su parte el Ayuntamiento despacha dicha pregunta mencionando su advocación
y aludiendo a lo que diga el Prior, sin embargo en la siguiente pregunta que trata
sobre si hay Cementerio indica que no hay cementerios más que la parroquia, (como es bien sabido, el interior de la
Iglesia hacía de Cementerio) la que se halla fuera de la villa.
Por tanto hay
suficientes motivos para asegurar que al menos hasta 1791, desde el paraje
conocido como la solejera hasta el alto de la Iglesia era un descampado. (En algunos mapas antiguos
se aprecia una prolongación del camino de la Fuente Santa, que tras los
arrabales pasa por detrás de la Iglesia enlazando con el de la fuente grande,
ese camino bien pudo subir antaño por dichos arrabales o la calle Abajo, para
por la actual calle Prior y por la solejera unirse al camino de la fuente
Grande o del Pozuelo). Tras una reciente visita a los exteriores (no pudo entrar por hallarse cerrada) el
amigo y gran experto en materia arquitectónica Manuel Rubio, sostiene que en
ese lugar, antes de la actual Iglesia había otra, posiblemente del sigloXIV.
Por si esto fuera poco, la casa con más solera del citado paraje (casa del Médico, por ser la residencia del conocido médico don Felipe Gordo) data de 1822, el límite del pueblo se hallaba justo al lado, en la casa de Don Tomás que data de 1786 y la de tía Jacinta 1789, frente a esta ultima se halla la de Patricio Arias Camisón, que con su escudo heráldico data de 1796. (Un año antes el 13 de Agosto, tras el correspondiente juicio, a Patricio Arias Camisón le fue concedida la hidalguía, el escudo permaneció en la casa hasta la década de los 50 del pasado siglo).
El montaje del entorno eclesiástico, a partes iguales, se basa en dos conocidas fotografías, la postal de los años 70, y una parecida publicada por Blanqui, en el facebook Villa del Campo, de esta última se toma la parte de levante y de la anterior la de poniente, el enfoque central se toma más o menos, desde la solejera, la composición final, es el resultado de unir decenas de piezas de variopintas resoluciones y coloridos, hasta lograr cierta uniformidad .

Como se viene a indicar más arriba, la zona podría ser un descampado, lo cual crea una bella estampa, imposible de percibir con las casas de en rededor, al conjunto eclesiástico se le añade la cruz, por estimar que en la citada fecha ya existía, (no hay datos fiables que confirmen o desmientan la existencia de la cruz desde la construcción de la Iglesia, expertos en cruceros Armas Christi, Armas Cristianas, o Armas de Cristo, indican que el artista que esculpió dicha cruz, se limitó a copiar lo que había visto en otro sitio, por tanto no le dan antigüedad, hay en un falso estudio por parte de un doctor o catedrático de la Universidad de Extremadura, en el que sin mencionarme o citarme, con diferentes palabras dice lo que en su día dije de ella, queda pendiente la opinión del amigo, Manuel Rubio, aunque privadamente ha indicado que mi interpretación sobre la cruz, le parece correcta).
Como es bien sabido y así consta en los interrogatorio, hasta bien entrado el siglo XIX, la Iglesia ejercía de cementerio, en ella, previo pago se enterraban quienes podían costearse una sepultura, el resto se enterraba en los alrededores, (personalmente de niño vi tibias humanas bajo los propios cimientos de la cruz cuando estos se desmoronaron y se crearon otros nuevos, que vendrían a indicar que no siempre la cruz estuvo allí).
Se
simula un camino de herradura por entender que tal como se indica en
determinados informes, los caminos locales solían ser de herradura y no
necesariamente, habría de pasar entre la cruz y la Iglesia, a la izquierda de
la cruz quedaba suficiente espacio para herraduras y carros si es que los había,
en base a lo cual, no se describe. En los costados se añade algo natural en la
zona como son olivos, según el diccionario Madoz publicado en 1845, en El Campo
había
Obviamente, dentro de las dificultades que entraña, la recomposición es mejorable, sobre todo en el tejado, parece fácil pero el ajuste de los ángulos, es complejo, sí alguien se anima y puede hacerlo mejor, bendito sea.
E. Moreno
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